jueves, 16 de octubre de 2025
El Colorado 1966
El Colorado 1970
Acepté complacido y orgulloso, sin dudarlo, la primera insinuación que se me hizo para escribir unas líneas en el programa de las Fiestas de El Colorado, a pesar de que debo confesar mi condición de “nuevo en esta plaza”, y de que, en realidad, no he asistido ningún año al festejo. Pero se equivoca quien pueda pensar que sin conocerlos, poco puedo decir de ellos. Muy al contrario, tengo tanto que decir que no he dudado en hacerlo aprovechando la ocasión que se me brindaba en esta programa.
Porque en muy poco tiempo, he tenido ocasión de conocer este lugar y sus gentes, con ese conocimiento profundo y seguro que da la convivencia de cada día: una convivencia intensa, franca y abierta que no he encontrado en parte alguna.
Y avergüenza un poco reconocer el haber vivido largo tiempo tan cerca de esta tierra, haber pasado por ella tantas y tantas veces, y no haber sido capaz de penetrarla, de conocerla. Nos sucede a menudo en la vida: admiramos todo cuanto vemos fuera de casa y no tenemos ojos para valorar lo que ha sido parte, de nuestra propia existencia, cien veces más bello, más limpio, más atractivo, más nuestro.
A ti amigo, que lees este programa te invito a que vivas mi experiencia. Ven al Colorado a las fiestas, pero ven con los ojos bien abiertos, y el espíritu alegre de los niños. Ven y mira bien. Verás todo cuanto puedas encontrar en cualquier otra feria del mundo: el puesto de turrón con sus abejas zumbadoras, el volador, los caballitos con su monótono sube y baja, el ruido, la gitana con su churumbel a horcajadas, el farolillo y la cerveza, la música de baile y la rica patata frita salada y crujiente. Míralo, vívelo, disfrútalo. Pero luego, párate un momento, trata de dejar a un lado el bullicio, y fíjate en SU GENTE. Con los ojos bien abiertos y el espíritu sencillo y limpio de los niños, te repito.
El Colorado 1973
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A vosotros, hombres y mujeres del campo de Conil, mi saludo más afectuoso desde estas líneas y mi deseo más sincero, de que estos días, sean para todos de la mayor alegría y convivencia familiares.
Al aproximarse estas, vuestras fiestas que han de ser como un alto en el caminar a través de todo un año de trabajos y esfuerzos constantes en el cotidiano quehacer de vuestras labores, quiero unirme a vosotros, una vez más, como el amigo que participa no solo de vuestros problemas y necesidades, sino también en la alegría de este merecido descanso.
En estos días de primavera, en los que el campo se viste con su traje de gala, como dando respuesta a esa inquietud sentida por vosotros, desde el día en que depositabais el grano de trigo en el surco abierto sobre la tierra, con la esperanza de una prometedora cosecha; en este pinar extraordinario, radiado por doquier de la Naturaleza, donde es desconocido el problema tan acuciante, en todos los países y ciudades del mundo moderno, de la contaminación atmosférica, donde nos reunimos para ofrecer el homenaje más sincero a vuestro esfuerzo y sacrificio, a vuestra labor callada y silenciosa, a vosotros, tanto labradores como ganaderos de Conil, en cuyas manos se encuentra el alimento de toda la población, vuestro reconocimiento y el deseo de que disfrutéis, dentro de la mayor armonía y paz, de unos días felices y dichosos para todos.
Os saluda vuestro Alcalde,
Marino Rodríguez Martín
El Colorado 1976
LA VIDA EN EL CAMPO
Es indiscutible que la vida en el Campo es dura, y por consiguiente, las zonas rurales en su mayoría se están despoblando. El agricultor trabaja de sol a sol en la monotonía de su quehacer diario y después ¿para qué? Se preguntan algunas personas. Unas veces, su gran labor se ve compensada si trae una buena cosecha, pero ¿y si al contrario, la cosecha viene tardía y los factores atmosféricos no le han venido a conveniencia?
Aquí el agricultor corre un riesgo imprevisto y su gran labor se ve empañada y malograda por el mal fruto de la planta.
Es sabido que el campo se está mecanizando y que las maquinarias hacen más confortable y menos dura su penosa labor.
La vida del agricultor es dura, pero es considerablemente menor que antes, por varios factores. Muchas veces, en sus intentos de mejorar la plantación y al esperar de ella un fruto más elevado que otras veces, desfallece al ver que, plagas, mal tiempo y otras causas están haciendo mella en su trabajo. Pero para eso están los hombres y mujeres de Extensión Agraria.
Estas personas ayudan considerablemente con sus cursillos a los hijos de los agricultores, dan esperanza, consejos y aliento a los trabajadores, y van enseñando y mentalizando a la nueva generación en las diversas técnicas para sacar el mayor provecho del cultivo y de toda la explotación.
El agricultor estaba anteriormente en el sociedad como un ser analfabeto, inferior, pero, con el paso del tiempo ha ido adquiriendo cultura y se ha puesto al mismo nivel que cualquier otra persona.
Asi que, la labor, tan justa y honrada que llevan todos los hombres y mujeres que trabajan en el campo, a beneficio de éste y de sus propios intereses y respaldada por el Gobierno por medio del Ministerio de Agricultura, camina ya a un futuro próximo en el cual, el agricultor, contemplará satisfecho un nuevo amanecer de la obra, tan honrada, y que con tantos méritos y esfuerzo todos juntos hemos conseguido.
José Mª Ramírez Rubio
El Colorado 1977
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El CAMPO
La vida en el campo es sencilla, humilde y tranquila, el agricultor trabaja muy duro; pero gracias a la mecanización se está consiguiendo una mejor vida, los trabajos no son tan duros, hay mejores comodidades.
El campesino no tiene un horario fijo ni tampoco un sueldo sino que tiene que trabajar desde que sale el sol hasta que se pone. Los jóvenes están emigrando a las ciudades por un mejor nivel de vida, por un horario fijo y por un sueldo seguro, pero dentro de unos años tendrán que volver al campo porque la vida en la ciudad se hará insoportable.
En el campo de Conil, en las tierras de secano lo que más abundan son las remolachas y el trigo. En los huertos de regadío abundan las lechugas, zanahorias, pimientos, etc.
Los principales problemas del campo son los siguientes: Que no hay unas comunicaciones bastante buenas, aunque la culpa de ello la tienen los mismos campesinos que no se unen para arreglar las carreteras, la electricidad, que no hay en algunos sitios.
Puestos escolares, cosa que ya se están arreglando, para la educación y formación de los hijos de los campesinos, donde les enseñen cosas del campo que luego le harán falta; verdaderas cooperativas donde vender los productos al precio que los agricultores crean justos, no que muchos compradores se ponen de acuerdo para comprar las hortalizas muy baratas que hace que el agricultor se aburra y en un momento determinado se marche a la ciudad.
Que algunas personas tienen mucha extensión de tierra y no la pueden cultivar mientras otras tienen muy poca tierra y cuando los hijos son grandes no pueden mantenerlos en su finca.
También es un problema las pocas fábricas de conservas que existen en la provincia de Cádiz.
Manuel Pérez Guzmán
Campo de El Colorado
En las áridas tierras de nuestra Andalucía, se extiende como un mar verde las copas de los pinos, bajo el cielo azul de El Colorado.
En estos tiempos de flores y de alegría para esta zona rural hacen estas fiestas. La feria de este campo de Conil, que es como una gota de alegría que cae sobre estos humildes moradores, por tres o cuatro días. Animada por unas guapísimas señoritas que son las damas y la Reina.
Este campo inigualable, lleno de problemas para todos los agricultores que lo pueblan. Pensando ¿cómo vendrá la cosecha? ¿Será buena? ¿o en cambio si por causa atmosférica es mala?
¿El qué hacer? Son siempre los problemas. Pero para compensación tenemos ahora quién nos respalde, y nos den algunos consejos, y a los cuales estamos muy agradecidos, son los agentes comarcales de Extensión Agraria.
Con la ayuda de ellos podemos tener luz eléctrica, y cuando oscurece se ven como luciérnagas luminosas, las casitas de este campo.
Pero para eso llegan estas fiestas para olvidarnos un poco de los problemas y divertirnos.
Y hacer que los que vengan de fuera a visitarnos en estos días y siempre, se diviertan como nosotros o más. Así lo esperamos.
Antonia Mendoza Muñoz
El Colorado 1978

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¡OH CONIL BENDITA TIERRA!
Con tus playas incomparables, poblados, barriadas, urbanizaciones, pinares vigorosos y frondosos, agricultura, ganadería, punto de mira de casi toda la provincia por su parte baja, con tantas y tantas gentes humildes, esos hombres que surcan los horizontes y adornan la salida y la puesta de Sol con su mirada como diciendo no te vayas, pues tengo que terminar la tarea, porque el día se ma ha hecho corto para terminar esa faena del quehacer cotidiano de cada día.
Preparación de la tierra, siembra de sus hortalizas, pimientos, lechugas, tomates y un muy largo etc. ese hombre que cada mañana quita el rocío de las yerbas con el andar temprano, ese hombre que cada día riega las plantas con el sudor de su frente, con las manos encallecidas y la esperanza de un mañana mejor, soñando cada noche con que sus productos alcancen mayores cotizaciones, con el anhelo y cuido de seleccionar aquellos productos con los cuales obsequian cada tarde a aquellas personas que los adquieren, regresando luego a su casa con el corazón destrozado por lo bajo que han cotizado sus productos, pero con la satisfacción del deber cumplido.
¡OH PEQUEÑOS AGRICULTORES! Hombres de fe y esperanza, arriba los ánimos que aquel que siembra siempre coge y ya llegará vuestro día, Dios es justo y en su día os dará vuestro merecido premio. A seguir luchando Dios así lo ha dispuesto. Un abrazo a todos de vuestro amigo.
JUAN SÄNCHEZ CALLE (Guarda Forestal)
EL CAMPO
¿Dime campo que eres? Tu vida, tu gente, dan todo por nuestra existencia, ¿pues qué sería de la vida humana si no existieras tu?. Los productos, el trabajo que das a miles de familias, que día tras días te trabajan, hombres, mujeres y jóvenes, para cultivar unas cosechas que ni ellos saben con saldrán ¿buenas o malas? Los fuertes vientos que azotan nuestras tierras, suelen traer consecuencias de ello, perjudicando las cosechas ¿pero que hacer?, esperar paciente con más fe aún en la próxima temporada a ver si se tiene más suerte.
Después de tantos días de trabajo, un alto en el camino se va a hacer, pues pronto fiesta es, tus productos, campesino estarán allí. Tu familia, tu gente, todos reunidos en honor a ese campo de El Colorado, su Reina, nacida en nuestra tierra de campos verdes como sus ojos, su mirada inquieta, su sonrisa llevará al trono una muestra de nuestra tierra andaluza al igual que sus damas, juventud y belleza, alumbrarán nuestra fiesta.
Manoli García Basallote
El Colorado 1979
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SALUTACIÓN
Me conocéis todos suficientemente y sabéis que no soy hombre de muchas palabras. Es un sacrificio para mí hablar y más aún si es para muchas personas. Esto es más fácil para mí, se trata solo de hilar mis pensamientos. Hay ocasiones en que estos pequeños sacrificios son imprescindibles y esta es una de ellas. Por otra parte estoy verdaderamente contento de que la primera vez que tengo que escribir algo, después que me eligieran para vuestro alcalde, sea precisamente dirigiéndome a un sector de los que más profundamente han contribuido a situarme en este puesto.
Siempre he pensado y seguramente no es esta la primera vez que me lo oís, que el agricultor, hermanado con el pescador son los verdaderamente marginados de la sociedad. Nada puede extrañar mi ofrecimiento para servir a un pueblo que era mitad agrícola y mitad pescador.
Pocas son las ocasiones de regocijo para el agricultor en esta zona. Una cosecha que se recordará durante años, una boda ya lejana, el nacimiento de los hijos, el …casi nada más. ¡Que pocas alegrías frente al trabajo y a la estrechez diaria!.
Quedan las fiestas, esos días que recordamos siempre como sacados de una caja de agradables sorpresas.
Al organizar las de este año, novatos, sin ninguna experiencia, no hemos querido un Ayuntamiento protagonista sino receptor de ideas e iniciativas, hemos pedido la participación de todos y la hemos tenido.
Si, cuando terminen las Fiestas, se ha encendido vuestra ilusión para un próximo año, estaremos contentos y si no ha sido así, os pedimos penséis que lo hemos intentado seriamente.
Nada quiero decir hoy a los viejos colaboradores de siempre en estas fiestas pues sé de su modestia y desinterés. Pero si quiero resaltar mi agradecimiento personal y de toda la Corporación a esa savia nueva que ha inundado con ideas y realizaciones el programa de festejos. Para esa juventud inquieta e ilusionada vaya mi mejor deseo de felicidad ya que si ellos son felices también disfrutaran sus mayores viendo su alegría.
No puedo dejar pasar la ocasión sin referirme expresamente a la mujer del campo tan bellísimamente representada con este ramillete de alcaldesas que las distintas zonas han elegido y que hermosean estas páginas. Quienes han hecho esta elección, tan adecuada, nos han quitado de encima un gran problema ya que elegir, de lo bueno, lo mejor, es empresa muy difícil.
Para terminar solo os participo un sueño de prosperidad y trabajo para todos que intentamos se haga realidad lo antes posible, y os deseo que la paz de la brisa que se filtra por entre las ramas de nuestros pinos, llegue hasta todos los hogares con un mensaje de verdadera hermandad y alegría.
Diego Leal Ramírez
El Colorado 1980
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Salutación
Hace un año, desde estas mismas páginas, saludaba yo, en nombre de la recién estrenada, Corporación Municipal, a los vecinos del campo de Conil. Fue un saludo esperanzado y lleno de buenos deseos.
La realidad de este año vivido me hace afirmarme en la esperanza y seguridad de que alcanzaremos la meta que nos trazamos.
Ha habido desesperanzas momentáneas ante la incomprensión o la impaciencia, no lo puedo negar, pero siempre presididas por la voluntad firme de trabajo, que ya empieza a vislumbrar los frutos.
Aquellos deseos de alegría para todos en las fiestas, los reitero hoy con mayor ímpetu. El periódico paréntesis en el trabajo que ellas suponen, no debe convertirse en rutina sino en renovado esfuerzo de convivencia y solidaridad. Olvidemos ahora desavenencias y rencillas personales y ofrezcamos unos otros la amistad deseada y duradera.
Agradezco de corazón el trabajo y esfuerzo de los que colaboraron para la realización feliz de estas fiestas y quiero hacer homenaje público a la bellesa y simpatía de las alcaldesas que tan cumplidamente representan a la esperanzadora juventud de la zona.
Diego Leal Ramírez
El Colorado 1981
Salutación de nuestro Alcalde
La lluvia ha refrescado las perdidas ilusiones y un aire de optimismo empieza a sentirse. Con este ambiente llega la Feria de Primavera dulcificando las penas pasadas. Espero y deseo que las fiestas superen en alegría y paz a las de otros años y que la belleza y juventud de las alcaldesas sea como la lluvia y cale los corazones de todos para que fructifique en ellos la felicidad.
Sé del esfuerzo de muchos para que sean unas fiestas dignas del duro trabajo de todo el año y desde el Ayuntamiento agradezco este servicio que hacen a sus convecinos y animo a todos para seguir la tarea común de engrandecer a nuestro pueblo.
Con mi sincero deseo de felicidad va este saludo entrañable.
Conil, Mayo de 1981

















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