SALUTACIÓN
El verano es una época de trabajo intenso para los que vivimos en Conil. Los pescadores gracias a Dios, tienen faena y lo mismo sucede a los agricultores, albañiles, comerciantes, etc. No descansamos en el verano ya que este es una de nuestras fuentes de riqueza, pero cuando el verano se está terminando y como un remate alegre a nuestros afanes, llegan las fiestas.Las fiestas son como un enlace bullanguero y risueño entre el esfuerzo precipitado y febril y el trabajo reposado, tranquilo y largo del resto del año. El punto y aparte necesario. El último cohete de los niños en sus vacaciones.
Deseo de todo corazón que los conileños sepan y puedan aprovechar este corto paréntesis de felicidad y que el bálsamo de las fiestas penetre en todos uniéndonos a la alegría que no deberíamos perder.
Mi saludo ilusionado a todos los del pueblo y a quienes nos visiten va en estas páginas que os anuncian nuestras sencillas fiestas. Que en el bar, la calle, el baile o los cochecitos, en fin, en todos sitios, se respire el aire de la amistad y solidaridad que os deseo.
El Alcalde
DIEGO LEAL RAMÍREZ


