
SALUTACIÓN
El verano es una época de intenso trabajo para los que vivimos en Conil. Los pescadores tienen faena y lo mismo sucede a los agricultores, comerciantes, a los del ramo de la hostelería, y a toda la población activa de la localidad. No descansamos activa de la localidad. No descansamos durante el verano ya que éste es la principal fuente de riqueza, pero cuando el verano se va terminando y como un remate alegre a nuestros afanes, llegan las Fiestas Patronales.
Con la llegada del 8 de Septiembre, día de nuestra querida Patrona, la Virgen de las Virtudes , Conil se viste con sus mejores galas e irrumpe con sana alegría y entusiasmo para celebrar con el máximo esplendor la Velada y Fiestas que se organiza en su honor.
Las Fiestas Patronales son el punto y aparte necesario entre el esfuerzo precipitado del verano y el trabajo reposado y tranquilo del resto del año.
Queremos dejar constancia y reconocimiento a la juventud conileña, por ese espíritu de superación que se va imponiendo, cuyos resultados empiezan a fructificar, y que recibirán, sin duda, en un futuro próximo, la antorcha de esta comunidad para seguir buscando más igualdad, más justicia y más prosperidad.
Deseo de todo corazón que los conileños sepamos y podamos y podamos aprovechar este corto pero merecido perétesis de felicidad trasmitiéndolo a su vez a los que nos visitan en estas fiestas para que compartan nuestras alegrías y gocen de la hospitalidad de este nuestro entrañable Conil.
Queremos recordar, como siempre, a nuestros paisanos ausentes, a los que con motivo de estas fiestas les enviamos un cordial y cariñoso saludo.
Y para todos va este afectuoso, entrañable y sincero saludo con mis mejores deseos de felicidad, paz y alegría.

