jueves, 16 de octubre de 2025
Conil 1969
El Colorado 1970
Acepté complacido y orgulloso, sin dudarlo, la primera insinuación que se me hizo para escribir unas líneas en el programa de las Fiestas de El Colorado, a pesar de que debo confesar mi condición de “nuevo en esta plaza”, y de que, en realidad, no he asistido ningún año al festejo. Pero se equivoca quien pueda pensar que sin conocerlos, poco puedo decir de ellos. Muy al contrario, tengo tanto que decir que no he dudado en hacerlo aprovechando la ocasión que se me brindaba en esta programa.
Porque en muy poco tiempo, he tenido ocasión de conocer este lugar y sus gentes, con ese conocimiento profundo y seguro que da la convivencia de cada día: una convivencia intensa, franca y abierta que no he encontrado en parte alguna.
Y avergüenza un poco reconocer el haber vivido largo tiempo tan cerca de esta tierra, haber pasado por ella tantas y tantas veces, y no haber sido capaz de penetrarla, de conocerla. Nos sucede a menudo en la vida: admiramos todo cuanto vemos fuera de casa y no tenemos ojos para valorar lo que ha sido parte, de nuestra propia existencia, cien veces más bello, más limpio, más atractivo, más nuestro.
A ti amigo, que lees este programa te invito a que vivas mi experiencia. Ven al Colorado a las fiestas, pero ven con los ojos bien abiertos, y el espíritu alegre de los niños. Ven y mira bien. Verás todo cuanto puedas encontrar en cualquier otra feria del mundo: el puesto de turrón con sus abejas zumbadoras, el volador, los caballitos con su monótono sube y baja, el ruido, la gitana con su churumbel a horcajadas, el farolillo y la cerveza, la música de baile y la rica patata frita salada y crujiente. Míralo, vívelo, disfrútalo. Pero luego, párate un momento, trata de dejar a un lado el bullicio, y fíjate en SU GENTE. Con los ojos bien abiertos y el espíritu sencillo y limpio de los niños, te repito.
Conil 1972
Os saluda, vuestro Alcalde
Marino Rodríguez Martín
El Colorado 1973
.jpg)
A vosotros, hombres y mujeres del campo de Conil, mi saludo más afectuoso desde estas líneas y mi deseo más sincero, de que estos días, sean para todos de la mayor alegría y convivencia familiares.
Al aproximarse estas, vuestras fiestas que han de ser como un alto en el caminar a través de todo un año de trabajos y esfuerzos constantes en el cotidiano quehacer de vuestras labores, quiero unirme a vosotros, una vez más, como el amigo que participa no solo de vuestros problemas y necesidades, sino también en la alegría de este merecido descanso.
En estos días de primavera, en los que el campo se viste con su traje de gala, como dando respuesta a esa inquietud sentida por vosotros, desde el día en que depositabais el grano de trigo en el surco abierto sobre la tierra, con la esperanza de una prometedora cosecha; en este pinar extraordinario, radiado por doquier de la Naturaleza, donde es desconocido el problema tan acuciante, en todos los países y ciudades del mundo moderno, de la contaminación atmosférica, donde nos reunimos para ofrecer el homenaje más sincero a vuestro esfuerzo y sacrificio, a vuestra labor callada y silenciosa, a vosotros, tanto labradores como ganaderos de Conil, en cuyas manos se encuentra el alimento de toda la población, vuestro reconocimiento y el deseo de que disfrutéis, dentro de la mayor armonía y paz, de unos días felices y dichosos para todos.
Os saluda vuestro Alcalde,
Marino Rodríguez Martín
Conil 1973
En estos primeros días de Agosto, Conil se viste con sus mejores galas e irrumpe en gritos de alegría y entusiasmo para celebrar con el mayor esplendor sus típicas fiestas en honor del veraneante, de todos cuantos nos honran con su presencia, pero al propio tiempo, es como un alto en el camino, el descanso merecido después de un año intenso de trabajo, en el centro de las arduas tareas de recolección, para recuperar fuerzas, cobrar aliento y ánimos y poder continuar el duro caminar del trabajador en la ruta marcada del destino.
En estos días en que todos permanecemos de una manera especial, más unidos si cabe, por la alegría y regocijo, quiero sea para todos, hombres, mujeres, y niños, que formáis la gran familia del pueblo de Conil, así como para aquellos que por circunstancias especiales han de permanecer lejos de esta su querida tierra, al igual que para todos vosotros veraneantes, que habéis venido a compartir los días que tenéis de vacaciones y disfrutar de los encantos con los que Dios dotó, tanto al campo como a las doradas playas de nuestro querido pueblo de Conil, mi saludo más cariñosos y el deseo sincero de que disfrutéis de unos días felices, llenos de alegría y paz
Vuestro Alcalde





























.jpg)
.jpg)




.jpg)
.jpg)




